Los Premios Brugal Cree en su Gente se han convertido en un paradigma de práctica filantrópica en República Dominicana, extendiendo su alcance a todos los ámbitos de la sociedad.
En el 2012 los Premios Brugal Cree en su Gente cumplirán 20 años de compromiso con los dominicanos más solidarios. Durante esas dos décadas, miles de dominicanos se han beneficiado de manera directa de las contribuciones hechas por la Fundación Brugal. Aunque la institución siempre ha puesto un especial énfasis en la educación, su mano generosa ha tocado ya todos los ámbitos de la sociedad.
A Franklin Báez Brugal, presidente de la Fundación Brugal, le gusta recordar cómo surgió la idea de los premios. Desde hacía un tiempo, la institución estaba estudiando cómo reciprocar, de una manera efectiva, todo lo que recibía de su pueblo. Había que institucionalizar la solidaridad, para procurar que los aportes surtieran el mayor impacto posible en las comunidades donde se invertían.
En una de aquellas tantas reuniones, donde, además de la familia Brugal, participaban hombres y mujeres de reconocida sensibilidad humana, uno de los presentes se puso de pie y afirmó que “lo que pasa es que aquí no se cree en la gente que trabaja, no cree. Piensan que cuando piden es para cogerse en dinero. ¡No creen en la gente!”.
Franklin Báez Brugal recuerda que él y Freddy Ginebra también se pusieron de pie, pero con una extraña sensación de alegría en el rostro. Los dos, al mismo tiempo, habían dado con el nombre que tanto buscaban. “¡Brugal Cree en su Gente!”, dijeron a coro.
Luego, en reuniones sucesivas, se eligieron los integrantes del jurado y las categorías de los premios. Los primeros, serían personalidades dominicanas que no sólo conocieran las prioridades de nuestro país y las necesidades de la gente, sino como un homenaje a su trayectoria y compromiso con el futuro de todos los dominicanos.
“Yo comparto con unos pocos amigos la época de Brugal Cree en su Gente, que para nosotros es más alegre aún que la Navidad, porque recorremos todo el país conociendo gente increíble que lleva a cabo una labor maravillosa. Nunca antes lo había dicho. Pero alguna vez, cuando era niño, quise ser rey mago y gracias a Brugal Cree en su Gente ese sueño se me hizo realidad”, asegura Freddy Ginebra.
El historiador Bernardo Vega prefiere hablar de cifras. Para él, lo más trascendente de los Premios es los miles de dominicanos que se han beneficiado de ellos, las comunidades cuya realidad ha cambiado para siempre, los proyectos ambientales que han salvado un entorno, los programas educativos o culturales que han formado a los dominicanos del mañana.
“Nuestro país es una nación en vías de desarrollo con muchas metas por delante. Ninguna de ellas será alcanzable si la educación no se convierte en una prioridad de todos. Necesitamos asegurarnos de que las futuras generaciones reciban una formación idónea. Sólo así podremos tener éxito en un mundo globalizado y cada vez más competitivo”, apuesta Bernardo Vega.
Uno de los premios de 2009, el de Medioambiente, fue compartido por dos organizaciones no gubernamentales integradas casi en su totalidad por dominicanos muy jóvenes. Se trata de dos proyectos consagrados a la preservación de los corales en las costas de la isla. Llama la atención la enorme convocatoria que ellos han logrado para movilizar a miles en tareas de saneamiento de las playas.
Reef Check y Vida azul son la prueba de que hay nuevas generaciones de dominicanos solidarios y que la obra de la Fundación Brugal no se queda en un grupo o en una comunidad sino que beneficia a cada vez más gente. Con algo así soñó George Arzeno Brugal cuando, en las páginas de esta revista, aseguró alguna vez que “al creer en nuestra gente, estamos creyendo en el país y, sobre todo, en sus inmensas e incalculables posibilidades”.
“Los Premios Brugal Cree en su Gente son un paradigma de práctica filantrópica en República Dominicana. Durante las casi dos décadas de existencia que tienen, se le ha devuelto la esperanza a miles de dominicanos. Cada año en cada categoría, más que dinero, se reparte amor para continuar construyendo ese país próspero y con oportunidades para todos con el que tanto hemos soñado”
Virgina Cabral,“Yo nací en un hogar muy pobre y solo con la ayuda de muchos y con un gran sacrificio pude recibir la formación indispensable y convertirme en un artista. Nuestro país está lleno de jóvenes esperando por que la sociedad les de una oportunidad. De ahí la importancia de los Premios Brugal Cree en su Gente… ¡Hay que creer en la gente!”.