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Durante 19 años, la Fundación Brugal ha reconocido y apoyado a los dominicanos que más trabajan por el futuro y el bienestar de los suyos. Los Premios Brugal Cree en su Gente se convocan en cinco categorías (Educación, Defensa y Protección del Medio Ambiente, Arte y Cultura, Desarrollo Comunitario y Asistencia Social), pero su impacto ha logrado alcanzar a todos los ámbitos de la sociedad dominicana.
En la XIX edición de los Premios, Brugal también convidó a los dominicanos a creer en la educación como el verdadero camino para alcanzar el desarrollo, el progreso y el bienestar. Todo comenzó con un reportaje publicado por Listín Diario, donde se contaba la experiencia de un dominicano de la diáspora que en estos momentos dirige el Middle School 327, una escuela modelo en el Bronx, N.Y., Estados Unidos.
Superación y perseveranciaLa conmovedora historia de Manuel Vidal Ramírez, quien como todo emigrante vivió momentos muy difíciles hasta que logró alcanzar su sueño, después de muchos años de esfuerzos, superación y perseverancia, se convirtió en una lección para todos los que asistieron a la tradicional noche de los Premios Brugal Cree en su Gente en Casa San Pablo.
“Llama la atención que, mientras en nuestro país la educación sigue siendo muy insuficiente y permanece a la zaga del resto de las naciones de la región y el continente, muchos educadores y académicos dominicanos han logrado destacarse y obtener importantes lauros en el exigente entorno académico de Estados Unidos”, dijo Franklin Báez Brugal al referirse al Invitado de Honor.
Llanas, humildes y directas, con todos los puntos sobre las íes. Así fueron las palabras de Manuel Ramírez. Habló de su familia y de su país como algo indivisible, por eso pidió para su gente lo mismo que para el resto de los dominicanos: el derecho a recibir una educación de calidad que los prepare para producir riquezas y bienestar en el futuro.
“Tenemos que demandar a los gobernantes y políticos que se invierta la cantidad de dinero necesaria y suficiente para educar cada niño en República Dominicana. La Fundación Brugal construyó una escuela en Puerto Plata, el Centro Educativo George Arzeno Brugal - Fe y Alegría, para formar a niños de escasos recursos. Ejemplos como ese, deben generar un movimiento, un modelo que siga el resto de las empresas privadas”, dijo.
El reconocimiento al Héroe Anónimo en la edición XIX de los Premios Brugal Cree en su Gente no tuvo nombre ni apellidos, fue un fuerte aplauso, una gran ovación para los miles de dominicanos que ofrecieron su mano solidaria al hermano pueblo de Haití durante el terremoto.
“Meses atrás, cuando se produjo el catastrófico terremoto en Haití, miles de dominicanos hicieron más de lo que estaba a su alcance por socorrer al hermano pueblo. Nuestro voluntariado escribió durante esas semanas páginas de ejemplar humanismo. Muchas vidas se salvaron por ellos, muchos desamparados pudieron acogerse a su gesto salvador”, dijo Franklin Báez Brugal.
Actualmente, cientos de dominicanos se mantienen colaborando en la reconstrucción de Haití. Hasta ellos también llegó el reconocimiento de la Fundación Brugal y los mensajes de aliento de varios de los participantes en la noche de premiación.
Cada año, los integrantes del Jurado de los Premios Brugal Cree en su Gente recorren cientos de kilómetros para conocer los proyectos que participan. Esa experiencia itinerante, se convierte en una oportunidad única para estrechar la mano de los dominicanos solidarios y de conocer los nuevos proyectos que se desarrollan para el bien de todos. Freddy Ginebra ha participado en las 19 ediciones de los Premios y ha viajado a los confines más intrincados del país. Según cuenta, la “época de los Premios” tiene para él un significado tan especial como la Navidad, pues tiene la oportunidad de compartir mensajes de aliento y experiencias muy enriquecedoras.
“Las cosas que yo he vivido como jurado de los Premios Brugal Cree en su Gente alcanzan para escribir un libro. Gracias a esta iniciativa de la Fundación Brugal, he podido conocer a dominicanos increíblemente humildes que son capaces de seguir dando más y más para que su gente tenga algo. Ellos me llenan de orgullo”, dice Freddy Ginebra.
En su discurso, Franklin Báez Brugal también se refirió a la experiencia del Jurado: “A nuestro regreso, siempre cargamos con recuerdos imborrables y con la inspiración que produce conocer a tanta gente que lo entrega todo sin pedir nada a cambio. Gracias a ellos, en nuestro país todavía se puede hablar del futuro con la convicción y la esperanza de que aún es posible”, dijo.